Aldeas y Gentes
El mercado de Ifoulou -Ifoulou Zouk

El mercado o zoco de Ifoulou –Ifoulou Zuk-, es algo más que un simple zoco árabe. En parte es volver casi al trueque, aunque sea con monedas, ya que la mayoría de las familias de la zona hacen tanto de vendedores –en algún momento del año-, como de compradores -bastante más a menudo-. Si no fuera por la llegada de vendedores y compradores de fuera –que traen sus mercancías o vienen a comprar los productos locales-, sería un sistema cerrado de trueque, un sistema autoabastecido, como sin duda tuvo que ser en un pasado no muy lejano (hasta hace muy pocos años, a esta zona aislada del Alto Atlas no se podía llegar más que por caminos de tierra, que constantemente eran rotos por lluvias, aludes de nieve o barro, etc., me contaron que se tardaba antes más de 10 horas en hacer los 70kms que separan el valle del Tessaout de Demnate (capital de la provincia y primera ciudad fuera del Atlas importante).

La primera vez que pasamos por el valle –marzo’07-, al atravesar el zoco no supimos bien si era una aldea muy pobre, aunque no había apenas nadie. Luego en el viaje de Octubre nos dijeron que no, que se trataba de un zoco, y que cada lunes abría. En ese viaje coincidió que estuvimos en lunes, y fuimos a conocerlo, desde entonces ya no hemos dejado de ir en ningún viaje, ya que la experiencia es brutal.

El ritual de ir al mercado comienza ya en Ifoulou, los niños –que aprenden muy rápido- nos esperan en la puerta del albergue desde pronto por la mañana, y después de desayunar, vamos todos juntos al mercado, a repetir el ritual de saludos, ver cosas y comprar algo.
Entramos al mercado por la calle inferior (del plano), y vamos entrando hasta hacer la primera parada, en la tienda de nuestro amigo, y colaborador en el proyecto Tessaout, Abdulá.

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Llegada al Zoco, tienda de Abdulá

 

Su tienda tiene de todo –hace poco nos ha salvado con el Super-glue, ya que por poco nos quedamos sin el generador de gasolina que nos servía para, entre otras cosas, poner el cine a los niños-, y pasar un rato mirándola es una de mis diversiones favoritas en Ifoulou.

Tras un rato con Abdulá, disfrutando de todo, incluso de los silencios que cuando no hay traductor ocurre, seguimos hasta la plaza central del mercado, alrededor de la cual ocurre casi todo. Al entrar saludamos al padre de Nora –carnicero- y atónitos miramos como eso puede ser una carnicería y como esa carne –comida por moscas y avispas- se puede vender y comer.

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Carnicerías

Luego un par de paradas obligadas más, y varios saludos más nos dejan ya tiempo libre para mirar, buscar novedades –un vendedor de renting de un sistema solar, un dentista, etc.-.

El zoco en sí mismo, como zoco, funciona como cualquier otro, es decir, hay que regatear. Aunque al estar tan alejado aún del turismo los precios están bastante fijados. Obviamente nosotros somos “guiris” y nos cobran de más, por lo que si regateamos un poco conseguimos unos precios increíbles para nosotros y ellos aún hacen una venta muy buena.

Abre como hemos dicho los lunes, desde muy pronto por la mañana hasta la hora de comer –más o menos-.

En el zoco, cuando alguien quiere vender algo, lo puede hacer de dos formas distintas, puede ir y poner un puesto ambulante –pagando 10DH  (unos 0,10€)- o a través de un intermediario que tenga ya tienda en el zoco. Hay, por ejemplo, una tienda que vende alfombras que hacen varias mujeres de Ifoulou; también venden sus nueces –en temporada a un precio y fuera de ella a otro mayor-; o verduras y granos –aunque la mayoría de su producción es para uso propio-; o miel –que cada vez hay más en el Atlas, y que siga aumentando, ya que las colmenas ayudan mucho a mantener la masa forestal-.

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Puesto de miel

 

Aparte de la compra venta de productos, también se realizan otras muchas actividades paralelas, como los restaurantes de Tallines, que sirven para que los compradores repongan fuerzas antes de volver a sus aldeas a pie o burro.

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Restaurante de Tagines

 

También encontramos a veces a un dentista, que trabaja en la calle, a plena luz y sin apenas condiciones higiénicas.

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Dentista ambulante

 

Hay un Parking, con alquiler, de burros, para llevar la carga de vuelta a la aldea de donde seamos.

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Burros, parking y usos

 

 

O un zapatero ambulante, que ya he visto varias veces, y que trabaja con pocos recursos, pero con mucho oficio y habilidad.

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Zapatero

 

También hay un par de panaderías, que con hornos más elaborados que los domésticos, hacen pan para los restaurantes, comerciantes y compradores.

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Panadero

O un latero. En uno de los últimos viajes, necesitábamos un embudo, y mi amigo Omar –hijo de Mohammed Janaouy (el dueño del albergue)-, me llevó a varios puestos y tiendas donde vendían cosas de plástico, pero no encontramos ningún embudo que nos sirviera. Entonces se acordó del latero, me dijo “Aaah! Ashkid! (Ven!)”, y me llevó a la última tienda a un lado del mercado, y empezó a hablar con el anciano que había en ella, que tras entender que el embudo tenía que ser tan delgado como un boli, empezó a trabajar.

Pero esto será el argumento de un futuro artículo...

 
Genevrier Thurifere -Junipero hispánico-

Genevrier Thurifere -Junipero hispánico-En Marruecos, se puede encontrar el arbol Gemevrier Thurifere -Juniperus Hispánico ó Juniperus Thurifera L.-, o Sabina Albar en dos zonas, el Medio y Alto Atlas.

Se empieza a ver a partir de los 1.700mts de altitud, y se encuentran ejemplares aislados hasta los 3.000mts -lo que supone el techo de la cobertura de bosques-. Este arbol puede alcanzar unas proporciones considerables.

Esta robusta especie es capaz de soportar condiones climáticas extremas: y en el Atlas los inviernos son muy frios y los veranos muy calurosos y secos. Su fortaleza también lo demuestra su resistencia a las enfermedades.

Cualesquiera que sean las características físicas y químicas del suelo, la especie crece en tierras escasamente arboladas (cubierta media del 25 por ciento, es decir 40 a 50 árboles/ha), donde se encuentran ejemplares bastante viejos (probablemente con varios centenares de años) con abundantes señales de hacha y diámetros de hasta cinco metros. Estas formaciones muestran considerable diversidad estructural y floral, y en ellas casi siempre sabina albar es la única especie de tipo arbóreo.

Pero la explotación intensiva, de la cual depende la supervivencia de la mayoría de habitantes de la zona, lo han puesto en peligro en las proximidades de las zonas donde hay gentes. No existe ninguna regulación en su explotación dejando este tema en manos del sentido común, ya que como nos dijeron: "El monte es de todos".

Las pruebas del uso de este arbol a lo largo del tiempo en las montañas del Atlas son abundantes. En 1938 Emberger, en varias de las obras que consagró a la vegetación marroquí, destacó el valor social de este árbol de montaña cuya madera sirve para calefacción y cocina, y cuyo follaje es alimento de ganado. En 1958, Metro comentó que durante las nevadas los pastores solían desmochar los rodales de sabina albar para dar las ramas a su ganado, dejando en pie los árboles mutilados, cuya silueta se considera característica del Atlas marroquí.

Los árboles de sabina siguen siendo podados para forraje hasta hoy, y no es raro encontrar ramas abandonadas en el camino después del paso de los rebaños. También la madera, muy dura, tiene usos múltiples en la construcción (dinteles de ventanas y puertas, aleros, etc.).

Destilando Januperos -Sabina Albar-

Otro uso tradicional es un tipo de alquitrán que se obtiene por destilación seca de grandes cantidades de madera; en medicina veterinaria sirve como cicatrizante y antiséptico, y no es raro encontrar todavía hornos de destilación en los sabinales de la Zaouia Ahansal.

Cortando una Sabina Albar

El método de tala que usan es el de observar y respetar el ritmo de crecimiento de diez años que tiene el arbol, aunque no en todos los casos se tiene en cuenta esta práctica según las observaciones que hemos realizado -principalmente como se ha dicho, en las proximidades a las aldeas-.

Ejemplar de Sabina Albar en Ifoulou, dentro del cementerio, por eso su "buena conservación" estando en medio de una aldea.

Ejemplar de Sabina Albar de Ifoulou

Más información en: http://www.fao.org/docrep/u8520s/u8520s0a.htm